Danzantes de Utande - Loas y Danzas a San Acacio Mártir

Es destacable en Utande el aspecto folklórico,
que conserva en la fiesta de su patrón San Acacio, unas danzas
de paloteo muy curiosas. Se celebra el día 22 de junio, por las
calles del pueblo. Son fiestas y danzas montadas tras la reconquista
de la zona, en los siglos XII o XIII, y quizás quieren conmemorar
alguna victoria contra la morisma, aunque en su más remoto origen
late un indudable ancestralismo ibérico en el que quizás
podemos ver ritos preparatorios de lucha, propiciatorios del crecimiento
agrícola, y exponentes del maniqueísmo primitivo.
El grupo de danzantes se compone de ocho hombres, que
visten camiseta y faldas blancas, muy almidonadas, con medias y calzado
todo en blanco. Se colocan un pañuelo al cinto, a modo de mandil,
y éste es de vivos colores. Llevan también cintas multicolores
cayendo por su espalda, y el pecho lo cruzan, de izquierda a derecha,
con una banda de seda bordada. Se trata de un conjunto inspirado en
viejos textos bíblicos, de origen judaico. Para realizar la danza
de los “peludillos” se bastan estos ocho hombres, dirigidos
por el botarga, que viste de negro y cubre su cara con máscara
demoníaca y lleva en su mano una espada roja de sangre. El gaitero
(hoy tañedor de laúd) acompaña el baile con su
música.
Después de las danzas, de paloteo y algunas
veces con castañuelas, de carácter ambulante por las calles
del pueblo, se hace la “loa a San Acacio martir” delante
de la puerta de la iglesia parroquial, y en esta participan cuatro danzantes,
un Angel Niño (también vestido de blanco pero con espada
de plata y su cabeza cubierta de flores doradas), un Demonio (que suele
ser el botarga) un gracioso y el músico. Representan una especie
de breve auto sacramental popular, en el que se refiere también
la vida y el martirio de San Acacio, y se discute en torno al Bien y
el Mal, haciendo los danzantes la función de coro. [HERRERA CASADO,
Crónica y guía de la provincia de Guadalajara. Diputación
Provincial, 1988, p. 386]
TRAJE DE DANZANTE
Descripción de la cintura para arriba:
- Camisa blanca de manga larga y cuello de picos.
- Cinta roja o azul, estrecha, anudada formando un lazo, en cada manga,
colocadas por encima del codo, a media altura del brazo
- Banda ancha cruzada desde el hombro izquierdo y anudada a la cintura,
cuyo color varía según la colocación del danzante
en la formación de la danza. Cuatro la llevan roja (los dos primeros
y los dos últimos de cada fila), dos azul (tercero de una fila
y segundo de otra), uno amarilla (último de una fila) y otro
negra (primero de una fila).
- Banda estrecha de hombro a hombro, en la espalda, de la que cuelgan
cintas de colores que llegan hasta la cintura.
Descripción de la cintura para abajo:
- Calzoncillo blanco ajustado a la rodilla, rematado
con puntillas o encajes.
- Dos enaguas blancas, de algodón, hasta la rodilla, con mucho
vuelo y la mayoría con un volante más o menos ancho, muy
adornadas con puntillas encajes, tiras bordadas, entredoses o pasacintas.
- Pañuelo de colores colocado a la cintura, en pico, de izquierda
a derecha, sujeto con un cordón terminado en borlas rojas y amarillas.
- Medias blancas, caladas, en las piernas.
Calzado:
- Alpargatas de suela de cáñamo y “capillos”
de lienzo adornados con una borla.
Tocado:
- Llevan la cabeza al descubierto, sin ningún
tocado, únicamente el ángel que acompaña a los
danzantes en procesión –vestido de la misma forma que ellos-
lleva un gorro, tendente a cónico, cubierto de flores de papel.
Confección del traje:
- A cargo de las mujeres, familiares de los danzantes.
Las enaguas en su mayoría, se han heredado de generaciones anteriores.
ASPECTOS SOCIO-CULTURALES
Fecha en que se utiliza:
- En la festividad de San Acacio (22 de junio), patrón
de Utande.
Contexto en el que se utiliza:
- Danzando en honor del santo patrón, durante
la procesión o una vez finalizada ésta.
Propiedad del traje:
- Individual, de cada danzante o de su familia.
Cambios producidos en la actualidad:
- Excepto las enaguas, la mayoría de las prendas
son adquiridas en tiendas del ramo o se utilizan prendas no específicas
de esta ocasión. Las alpargatas de cáñamo han sido
sustituidas por otras de suela de goma.
Observaciones:
- El ángel lleva en la mano una espada que coge
con un pañuelo de encaje.
ASPECTOS SOCIALES DE LA ‘DANZA’
Contexto en el que se interpreta:
- Los danzantes se reunían en la plaza y salían
danzando en dirección a la iglesia, acompañados del ángel
de la loa (un niño), a buscar a San Acacio para sacarle en procesión
y bailaban en la puerta de la iglesia (las danzas de palos o castañuelas).
Durante la procesión iban bailando delante del santo, tras de
la cruz y los estandartes. En la plaza se hacía una parada y
se ejecutaba el paloteo.
Intérpretes:
- Ocho danzantes, generalmente mozos que ya han hecho
el Servicio militar y que cumplían un ofrecimiento (a veces hecho
por su madre). Variaban cada año.
Transmisión y aprendizaje:
- Aprendizaje por observación y mediante ensayos
que solían comenzar en San Antonio (13 de junio), dirigidos por
el “demonio”, el “gracioso” o el músico,
dado su mayor conocimiento por haber participado reiteradamente en las
danzas. Se ensayaba en el Ayuntamiento.
Cambios experimentados en la actualidad:
- Actualmente los danzantes no bailan en la procesión,
sino después de los actos religiosos y de la loa, en la plaza,
sobre un remolque a modo de escenario. Los danzantes actuales no conocen
la letra de las danzas.