Danzantes y Zarragón de la Virgen del Pinar en Galve de Sorbe

Las danzas de Galve se pueden considerar danzas rituales
o de ceremonial, ya que como el resto de bailes de similares características,
va unida a un acto religioso (fiestas patronales de la Virgen del Pinar
de Galve) como elemento solemnizador o puramente de entretenimiento.
Su ejecución requiere casi siempre el aprendizaje dirigido de
una técnica porque sus pasos y mudanzas responden a un esquema
fijo. En el caso de las danzas de Galve, alguno de estos ritos son los
siguientes: estirar de los faldones que cuelgan del traje del Zarragón,
el grito que proporciona éste al peticionario de la danza o a
la Virgen alabada, las letras y los pasos de las danzas, la génesis
de los atuendos...
La tradición de los danzantes de Galve, según
diversos etnólogos, se remonta al acto de acción de gracias
como celebración del fin de la recolección del grano,
cuya festividad coincide con la antigua fecha de celebración
de las danzas: el primer domingo de octubre. Para agradecer la divinidad
de los frutos recogidos, los ciudadanos que poblaban esta zona bailaban
a los dioses paganos de la antigüedad. El topónimo de Galve
procede de un antropónimo árabe de un popular guerrero.
Aunque no deja de ser una hipótesis, podría ser que las
danzas de Galve se vengan practicando desde no hace menos de mil años.
Así pues, la importancia histórica de las danzas está
fuera de toda duda.
La cristianización de las danzas hizo que los
primitivos dioses fueran sustituidos por advocaciones religiosas, en
el caso de Galve, los danzantes comenzaron a bailar a la Patrona de
la Villa en la festividad de la Virgen del Rosario, si bien la virgen
que se desplaza es la correspondiente a la Virgen del Pinar. A partir
de este momento, las danzas de Galve irán invariablemente ligadas
a la religión, influencia que ha llegado a nuestros días.
La ‘Danza’ de Galve de Sorbe es, pues, una antiquísima
tradición que, a pesar de estar estrechamente relacionada con
la religión, no deja de tener un componente profano también
significativo. Los antiguos habitantes de Galve bailaban a la Virgen
del Rosario y más tarde del Pinar, pero también lo hacían
por aburrimiento y por agradecimiento en los actos de la recolección.
El escritor J.R. López de los Mozos afirma que
el origen del paloteo de Galve es el mismo que el que se practica en
Valverde. Sin embargo, las danzas de Galve presentan similitudes mucho
más claras con otras manifestaciones semejantes, como la extinguida
en Condemios, pueblo cercano a Galve.
La despoblación que afectó a la provincia
de Guadalajara en los años sesenta perjudicó también
a los danzantes de Galve. Por este motivo, la tradición dejó
de practicarse cortando el natural relevo generacional que se producía
desde hacía décadas. Durante casi treinta años,
y salvo algún intento esporádico de recuperación,
las danzas permanecieron sin ejecutarse, aunque no se olvidaron. En
el año 1989 un grupo de personas mayores, antiguos danzantes
en su juventud, decidieron rescatar la tradición utilizando los
trajes confeccionados veinte años antes. Desde este año,
y de manera interrumpida, las danzas se han bailado con ocasión
de las fiestas patronales. En 1997 se completa el grupo con jóvenes
con ascendencia galvita y un año siguiente se consolida la tradición
con el cambio de atuendos y las actuaciones fuera de Galve.
TRAJE DE DANZANTE
Descripción de la cintura para arriba:
- Camisa blanca, de algodón, con manga larga
recogida por encima del codo antiguamente. Ahora la camisa se lleva
de manga larga sin recoger.
- Faja negra, ancha, enrollada a la cintura.
- Chaleco de pana liso, negro, corto y entallado, sin solapas, con tres
aberturas de bolsillos horizontales en el delantero, dos bajas y una
alta, abrochado con una fila de botones. Se lleva suelto. Los danzantes
que bailaban antes de la pérdida temporal del grupo, el segundo
o tercer día de baile –se pasaban tres días y la
víspera danzando- se quitaban el chaleco para danzar más
cómodamente, ya que el cansancio era agotador.
- Chaqueta corta con las sisas abiertas, que sirven para meter los brazos,
de modo que las mangas quedan sueltas. No tiene uso práctico.
La chaquetilla del traje utilizado hasta mediados de los setenta era
de tela de colchón de rayas en tonos muy claros de color morado,
verde, azul y naranja; sin embargo, el siguiente traje, utilizado desde
mediados de los setenta hasta 1998, es de tela estampada en flores de
colores muy vivos y de fuerte contraste con el diseño de los
nuevos trajes, utilizados a partir de 1998, con rayas rojas y amarillas,
y que constituye la actual vestimenta. También llevan corbatas.
Descripción de la cintura para abajo:
- Pantalón corto, a la altura de la rodilla,
de la misma tela que la chaqueta, con remate de puntillas –imitando
al calzoncillo que antiguamente debía asomar bajo el calzón-.
Se abrocha a la cintura con botones en los laterales.
- En cada uno de los trajes descritos, el pantalón siempre ha
tenido el mismo diseño y color que la chaqueta y el pañuelo.
- Cubriendo los pies y piernas llevan medias blancas caladas.
Calzado:
- Alpargatas de esparto cocido –“esporches”-
atadas con cintas negras que van desde la punta al tobillo. Últimamente
usan alpargatas de suela de cáñamo y “capillos”
de lienzo.
Tocado:
- La cabeza está cubierta con un pañuelo
ceñido, tapando parte de la frente y atado en la nuca, dejando
suelto un pico. En los cuatro trajes que se recuerdan en la localidad,
el pañuelo siempre ha ido acorde con la chaquetilla y el pantalón,
si bien la tela era diferente siendo más suave la del pañuelo.
En los últimos trajes, los pañuelos han tenido que ser
comprados con colores similares a los de la chaqueta y el pantalón,
a la espera de que se confeccionen pañuelos idénticos
en tela y sobre todo en color a los de las dos prendas mencionadas.
Confección del traje:
- Siempre se ha realizado en la localidad, por mujeres
del círculo familiar de los danzantes, o personas a quienes se
les encargaba la tarea. Los últimos trajes, confeccionados en
1998, han sido encargados a una modista de fuera del pueblo, si bien
la decisión de la elección de la tela y el color ha correspondido
a distintas mujeres, preferentemente mayores, que han colaborado con
el Ayuntamiento y han intentado mantener los rasgos característicos
del traje de danzantes y zarragón de Galve.
TRAJE DE ZARRAGÓN
Descripción de la cintura para arriba:
- Camisa blanca de algodón.
- Faja ancha, negra, colocada alrededor de la cintura.
- Chaleco negro de pana lisa, como el descrito para los danzantes.
- Chaqueta corta, de tela estampada en colores vivos, diferente a la
de los danzantes, con solapas pequeñas, entallada, con un corte
horizontal en la cintura del que salen los faldones terminados en pico,
que llegan hasta las corvas. Los chiquillos y no tan pequeños
juegan a darle tirones de los faldones.
Descripción de la cintura para abajo:
- Pantalón de la misma tela que la chaqueta,
de hechura semejante al de los danzantes, pero con un pequeño
volante en la boca de cada pernera, que termina en picos (en lugar de
la puntilla de los danzantes).
- Cubriendo los pies utiliza medias de lana negra (de las usadas por
las mujeres).
Calzado:
- Alpargatas de esparto atadas con cinturas negras,
iguales a las de los danzantes.
Tocado:
- Gorro de distinta tela que el pantalón y la
chaqueta, ajustado a la cabeza, del que pende una borla amarilla. El
gorro acentúa la diferencia de este característico personaje
con el resto de los danzantes.
Propiedad del traje:
- Pertenece al Ayuntamiento, pero el cuidado y conservación
de cada traje está a cargo del danzante que lo utiliza.
Observaciones:
- Además del traje, los danzantes utilizan en
la ‘Danza’ palos de madera “mariselva”, castañuelas
y, en la danza de “el Cordón”, también cintas.
ASPECTOS SOCIO-CULTURALES
Fecha en la que se utiliza:
- El tercer viernes y sábado del mes de agosto,
con motivo de las fiestas patronales de la Virgen del Pinar.
Contexto en el que se utiliza:
- Danzando por las calles, ante los forasteros, para
recoger dinero para hacer una merienda y durante la procesión
del día de la fiesta, de forma deambulatoria, además de
realizar una actuación popular por la tarde en la plaza Mayor
de la villa. El segundo día se repite esta actuación en
la plaza y la procesión, esta vez, por las calles del pueblo.
Intérpretes:
- Los ocho danzantes voluntarios, generalmente mozos
de una cuadrilla, y un “zarragón”, versión
serrana de la clásica botarga alcarreña. Éste se
encarga de organizarlos, ponerles multa si no cumplían los horarios,
guardar las propinas que se recogían durante la danza y la ronda
y cuidar de que los mozos del pueblo no se entrometieran en la danza
y equivocaron a los danzantes. Para ello iba provisto de un palo corto,
pero más grueso que los usados en el paloteo, de roble, con el
que asustaba a mozos y chiquillos. No pertenece a ninguna cofradía.
Transmisión y aprendizaje:
- Antaño los danzantes mayores enseñaban
a los jóvenes. Había ensayos desde unos ocho días
antes de la fiesta (esto variaba en relación con el número
de danzantes nuevos). Se realizaban por la noche, cuando regresaban
del trabajo. Los niños se juntaban para verles e ir aprendiendo.
De este modo, la continuación de la tradición estaba garantizada,
ya que en Galve de Sorbe existían tres o cuatro grupos de danzantes
pertenecientes a diferentes generaciones. Todos aprendían las
danzas y a medida que el tiempo transcurría, se producía
el relevo generacional correspondiente.
- En la actualidad, y tras la recuperación de esta ancestral
fiesta después de muchos años sin celebrarse, el grupo
está formado por jóvenes con ascendencia galvita que han
aprendido por las enseñanzas, fundamentalmente, de dos antiguos
danzantes: Pascual Gordo Montero y José Herrero Montero, contando
esporádicamente con la colaboración de otros antiguos
danzantes o gentes de la localidad.
- Los ensayos previos al día de actuación se realizan
desde tres emanas antes de la fiesta, cada noche en la sala de actos
de la Casa Consistorial o en los salones del Centro Social de Galve.
- En los últimos años, y gracias a la incorporación
de los jóvenes, se ha notado una mayor afluencia de juventud
a los ensayos.
Cambios experimentados en la actualidad:
- El cambio de atuendos. Los nuevos trajes conservan
el colorido característico de las danzas galvitas, si bien se
han abandonado las flores que antaño adornaban el ya antiguo
traje. Eximidos de este detalle y de los colores de antaño, renovados
con otro estilo, los rasgos y los ornamentos típicos de la vestimenta
de los danzantes de Galve sigue conservándose en la actualidad
como antaño.
- La declaración de Interés Turístico Provincial
concedida por la Excma. Diputación Provincial de Guadalajara.
Significa un reconocimiento a escala provincial que representa un espaldarazo
de extraordinario valor para nuestros danzantes que, a buen seguro,
sabrán portar, con el apoyo y el entusiasmo de todos los habitantes
de la villa, una categoría oficial merecida y anhelada en la
localidad.
- Por último, el Grupo de Danzantes de Galve de Sorbe ha iniciado
en los últimos meses un fortalecimiento en el plano de la promoción
de esta Fiesta, haciendo hincapié en las actuaciones fuera de
Galve como mejor argumento para la proyección adecuada del pueblo
y de las danzas y como método eficaz que contribuye a la consolidación
de esta Fiesta tradicional.
Observaciones:
- Cabe destacar el papel del dulzainero y el tamborilero,
que aportan la música que recrea el catálogo de danzas
que practica el Grupo de Danzantes de Galve de Sorbe. Antiguamente,
los músicos, compuestos por un dulzainero, que tocaba la ‘gaita’,
y un tamborilero, venían de Noviales (Soria). Eran los mismos
que iban a tocar con los danzantes de Valverde de los Arroyos. Estos
dulzaineros sorianos, de los cuales todavía vive uno de ellos,
son los músicos más recordados por el pueblo de Galve
de todos cuantos han pasado por esta villa. Los dulzaineros de Noviales
consiguieron popularizar la gaita o pito, consistente en un tubo de
hierro, con cuatro agujeros que, según parece, fue copiada en
diversas localidades como Valverde o Galve, lugares a los que los gaiteros
sorianos acudían ante la falta de dulzaineros propios de Guadalajara.
- En los últimos años han acudido a tocar con los danzantes
de Galve de Sorbe dos parejas de dulzaineros guadalajareños:
una de Cantalojas y otra de Sigüenza. En su defecto, es posible
acudir a los músicos de la Escuela Provincial de Folklore de
Guadalajara. Desde agosto de 1998, los dulzaineros de las danzas de
Galve –con ellos asisten a todas las actuaciones- son los componentes
del grupo de gaiteros “Mirasierra”, formado por tres dulzaineros
y dos tamborileros.
- Relación de danzas de Galve de Sorbe: además del baile
a la Virgen y de diversos pasacalles, éstas son las danzas: “El
Pastor”, “La Urraca”, “El Castillo”, “Señor
Mío Jesucristo”, “La Rosa”, “Taraverosán”,
“El Cordón”, “Tres Hojas”, “Al
verde retama”, “Madrugaba un caballero”, “Los
Hidalgos de Bustares”, “Tero-Lero”, “Admirable
Sacramento”, “Es, María pura y bella”, “Tantarantaira”
y “Bocefón”.
- En la actualidad, el Grupo de Danzantes está constituido en
Asociación Cultural para conseguir una mejor organización
de la Fiesta y consolidarla en el calendario festivo provincial. Además
tiene previstas varias actuaciones fuera de Galve de Sorbe. Por otra
parte, también tiene en mente la realización de determinados
proyectos que buscan promocionar su Fiesta: participar en Fitur, edición
de folletos turísticos y una página web propia y, evidentemente,
la puesta en marcha del proyecto que detallamos en esta documentación:
“II Encuentro de Danzas Tradicionales de Guadalajara”