Danzantes de la Octava del Corpus en Valverde de los Arroyos

Lleva la fama Valverde, además de por los paisajes
y su aspecto serrano peculiar, por las conocidas fiestas de la Octava
del Corpus. Se celebran éstas el domingo siguiente a la octava
de la festividad del Señor, esto es, diez días justos
después, siempre en domingo. Esta es la fiesta que centra todo
el folclore, riquísimo y vario, muy peculiar, que posee este
enclave de nuestra sierra. A esta fiesta le dan vida el grupo de danzantes
con su botarga. Son ocho en total, y portan una vestimenta muy peculiar,
consistente en camisa y pantalón blanco, cuyos bordes se adornan
con puntillas y bordados; en el cuello se anudan un largo y coloreado
pañuelo de seda; el pantalón se cubre con una falda que
llega hasta las rodillas (sayolín) de color rojo con lunares
blancos estampados. En la cintura se coloca un gran pañuelo negro
sobre el que aparecen bordados, con vivos colores, temas vegetales.
El pecho y espalda se cruzan con una ancha banda de seda que se anuda
a la altura de la cadera izquierda. Los brazos se anudan también
con cintas rojas más estrechas, y en la espalda, pendientes de
una cinta transversal, aparecen otras múltiples de pasamanería.
Sobre los hombros hay flores. La cabeza se cubre con un enorme gorro,
que se adorna con gran cantidad de flores de plástico, presentando
en su parte frontal un espejillo redondo. Calzan sus pies con alpargatas
anudadas con cinta negra. Les acompaña “el botarga”
ataviado con un traje de pana en que alternan los colores marrón,
amarillo, rojo y verde. Sobre su espalda, las iniciales A.M., del sastre
que lo confeccionó a principios del siglo XX. En la cabeza una
gorra compuesta de varios trozos de tela dispuestos radialmente, rematados
en una borla roja. Finalmente, forma también parte del grupo
el “gaitero”. Ataviado con traje de fiesta, de chaqueta
y pantalón oscuro, corbata discreta y camisa blanca, sin tocar,
cruzando el pecho gruesa correa de la que pende el tambor, y sujetando
en su mano derecha el palillo, y en la izquierda la flauta o “gaita”,
pieza metálica de agujeros hecha con el cañón de
una antiquísima escopeta.
La fiesta comienza con una misa, a la que asisten los
danzantes sentados en el prebisterio, y tocados con sus gorros ante
el Sacramento que porta el sacerdote, bajo palio, escoltado de los danzantes,
el botarga y el resto de los hermanos de la cofradía. En la plaza
Mayor se expone el Sacramento sobre una mesa y casa ataviados con grandes
colchas de colores, formando el “monumento”. Luego suben
hasta la era, un alto prado sobre el pueblo, rodeado de las altas montañas
antes citadas, y allí danzan ante el Sacramento varias veces,
formando el baile de “la Cruz”, que se ejecuta al son del
tambor, la flauta y las castañuelas que hacen sonar los propios
danzantes. Luego se baja a la plaza, y allí se ejecutan otros
bailes rituales: “el Verde”, “el Cordón”,
“los Molinos” y “la Perucha”, de paloteo y cintas,
de gran belleza plástica, acompañadas del monótono
y peculiar sonido del músico. Entre una y otra danza se realiza
la “Almoneda” de las roscas, que van colocadas en una especie
de árbol gigante.
En esta fiesta valverdeña de la Octava del Corpus,
se integraban una serie de representaciones teatrales que corren a cargo
de los vecinos del pueblo y cofrades del Santísimo. Se trataba
de sencillos “autos sacramentales” o piezas costumbristas
en las que se mezclaba un fondo de teología con los afanes diarios
del pueblo. Algunas de estas piezas, como el “Papel del Género
Humano”, “Sainete de Cucharón”, “Auto
Sacramental de San Miguel” y “La Infancia de Jesús”,
se han conservado entre los pobladores de Valverde, representándose
algunas de ellas, con motivo de la fiesta. [HERRERA CASADO, Crónica
y guía de la provincia de Guadalajara. Diputación Provincial,
1988, 2ª edición, p. 652]
TRAJE DE DANZANTE
Descripción de la cintura para arriba:
- Camisa blanca de manga larga, con cuello de picos,
y en algunos casos bordada.
- Cinta roja anudada con una lazada en la mitad de cada brazo.
- Banda roja, ancha, cruzada en el pecho desde el hombro derecho a la
cintura.
- Pañuelo de colores anudado al cuello, en forma de corbata.
- Flor o ramillete de flores, normalmente rojas, en el delantero, cerca
de los hombros.
- Espalda adornada con cintas o galones anchas, de fondo dorado, de
pasamanería y bordadas en verde, rojo o blanco.
Descripción de la cintura para abajo:
- Calzoncillo o pantalón largo, blanco, con
un remate bordado en la boca de cada pernera.
- Sayolín o falda de fondo rojo con estampado menudo en blanco,
diferente en cada caso, de largo hasta la rodilla, con un volante de
una cuarta aproximadamente, en general cosido a un entredós bordado
y rematado con puntilla blanca.
- Pañuelo negro con motivos florales bordados en rojo, verde
y en menor medida, amarillo y blanco. Se coloca en la cintura, formando
pico por delante, sobre el sayolín y se sujeta, por detrás,
con un alfiler.
- Calcetines blancos.
Calzado:
- Alpargatas de cáñamo en la suela y
el talón, y lienzo blanco en la puntera, atadas a la pierna con
una cinta negra cosida al lienzo y al cáñamo del talón.
Tocado:
- Gorra, mitra o canastillo de cartón, forrado
de tela blanca a la que se prenden flores de tela blancas, rosas, amarillas,
azules y espejos en el centro.
Confección del traje:
- Corre a cargo de las mujeres de la familia del danzante,
quienes también bordan los pañuelos negros.
ASPECTOS SOCIO-CULTURALES
Fecha en que se utiliza:
- La festividad de la octava del Corpus.
Contexto en que se utiliza:
- En los actos religiosos celebrados por la mañana:
misa mayor, procesión, danza ante el Santísimo y durante
la subasta de rosquillas. Por la tarde se ejecutan las danzas a petición
del público que ofrece dinero para la Cofradía del Señor.
Personas que lo utilizan:
- Ocho danzantes.
Propiedad del traje:
- Es de cada danzante.
Cambios producidos en la actualidad:
- La mayoría de los tejidos con que se confecciona
el traje son modernos, principalmente tergal para la camisa –comprada
actualmente en tiendas-, falda y pantalón. Es de suponer también
una evolución formal en las faldas, pantalones y un empobrecimiento
en los adornos bordados en ellos.
TRAJE DE BOTARGA
Descripción de la cintura para arriba:
- Camisa blanca con cuello de picos, de manga larga.
- Chaqueta recta, con cuello de solapa, dos bolsillos en el delantero,
abrochada con dos filas de tres botones, y realizada con retazos de
pana de color amarillo, rojo y marrón, con adornos haciendo contraste
en la smangas y espalda.
- Pañuelo al cuello de color amarillo con grandes lunares blancos
y marrones.
Descripción de la cintura para abajo:
- Pantalón largo confeccionado con trozos de
tela de pana de diferentes colores (marrón-rojo y marrón-amarillo
por delante y verde-rojo y amarillo-marrón por detrás,
en cada pernera, respectivamente). Van atados a la cintura con un cordón.
- Calcetines blancos.
Calzado:
- Alpargatas de suela y talón de cáñamo
y puntera de lienzo blanco, sujetas a la pierna por cintas negras cosidas
a la puntera y al talón.
Tocado:
- Gorra de la misma tela que el traje, haciendo visera.
De color verde, amarillo y rojo.
Confección del traje:
- Se confecciona y arregla en el pueblo, bien las mujeres
de la familia del botarga o alguna otra especialmente habilidosa en
la costura.
ASPECTOS SOCIO-CULTURALES
Fecha en que se utiliza:
- Festividad de la Octava del Corpus.
Contexto en que se utiliza:
- Se viste para asistir con los danzantes a los actos
religiosos de la mañana, y para dirigir las danzas y organizarlas.
Personas que lo utilizan:
- El botarga –o zarragón o zorra-: persona
que se ofrece para realizar este cometido y que suele conservar este
cargo durante muchos años para pasárselo posteriormente
a un hijo o familiar. Participa en la “Danza de la cruz”
y en “Las cintas”, sosteniendo el palo. Tradicionalmente
era quien subastaba las rosquillas, para obtener dinero para la Cofrada.