Danzantes de la Hermandad de Ntra. Sra. de la Hoz (Ventosa-Molina de Aragón)

Del rico folklore, con raíces ancestrales, que
tuvo la ciudad y el territorio todo de Molina, se conserva tan sólo
una mínima parte. La progresiva escasez de población,
ha hecho que algunas fiestas se hayan perdido irremisiblemente. [...]
Otra fiesta, cada vez más popular y aceptada, vistosa como pocas,
es la romería a la Virgen de la Hoz, con danzas y Loa, que se
celebra el domingo de Pentecostés en el santuario de la patrona
del Señorío, en término de Ventosa, por lo que
en la referencia a dicho pueblo aparece descrita tan interesante celebración.
VENTOSA: El folklore suscitado en torno al Santuario
de la Virgen de la Hoz es también de gran interés. Hoy
se celebra, en el domingo de Pentecostés, la llamada “fiesta
de la Loa”, que comienza con un “rosario” en marcha,
por la carretera que viene desde Molina. Misa al aire libre bajo el
enorme roquedal, junto a la Hospedería, y después la “Loa”,
especie de auto sacramental en que las tradiciones del territorio quedan
tenuemente expuestas mezcladas a ritos ancestrales de lucha entre el
Bien y el Mal: con un texto pícaro y gracioso, aparece un “Ermitaño”
que guarda el santuario de la Hoz; un “Zagal” sordo y bonachón
que quiere honrar ala Virgen, aunque bien le guste comer y beber; un
“Mayoral” reflexivo e inteligente que le da consejo; dos
“Diablos” encadenados, fieros, bailarines, que portan espadas
negras en las que van pintadas serpientes, y que quieren perder a los
humanos; un “Gallego” jorobado y bobo a quien el zagal apalea;
un “Zamorano” que viene de lejanas tierras a honrar a la
Virgen de la Hoz por haber salvado a su hijo de un terrible terremoto,
y un “Angel” del Cielo que se aparece castigando, finalmente
a los demonios, mandándoles a los infiernos y protegiendo a los
molineses (zagal y mayoral” y a los peregrinos (gallego y zamorano)
que, finalmente honran como querían a la Virgen de la Hoz.
Sigue el ritual de las “Danzas”. Ocho jóvenes
ataviados con jubones, camisas blancas y calzones, tocándose
con pequeñas gorras de seda (antiguamente ataviados, hasta el
siglo XVI, con anchos faldones blancos) ejecutan la “danza de
paloteo”, “danzas de espadas” y “danza de la
cadena”, terminando con el desfile de todos los intervinientes
que forman una torre sobre la que asciende el ángel, quien finalmente
grita un “Viva” a la Virgen de la Hoz, coreado por todo
el público. La romería que antaño realizaba el
pueblo de Odón, también hacia su “dance” ante
la Virgen, con “palos” y “espadas”, y representaba
un auto o lucha de “moros y cristianos”. En este sentido
se expresaban (danzas y representaciones) otros pueblos molineses en
sus multitudinarias romerías. [HERRERA CASADO, Crónica
y guía de la provincia de Guadalajara. Diputación Provincial,
1988, 2ª edición, p. 732].
TRAJE DE DANZANTE
Descripción de la cintura para arriba:
- Jubón de paño verde o rojo (cuatro
danzantes llevan un color y cuatro el otro, más el capitán
que lo lleva rojo), hasta la cadera, ceñido con un cinturón
del mismo tono que él, con hebilla rectangular dorada. Tiene
mangas largas, pesadas, de lienzo o algodón blanco –en
los jubones verdes- o azul claro –en los jubones rojos-, de gran
amplitud y abullonadas. Cuello redondo terminado en una puntilla blanca
y ancho remate de terciopelo, rojo o verde en contraste con el resto
del jubón en su extremo inferior. Va abrochado en el delantero
con cinco botones dorados.
Descripción de la cintura para abajo:
- Calzón ancho, hasta la rodilla, del mismo
material y color que el jubón y con el mismo remate en l aboca
de la pernera.
- Medias altas de color verde y rojo, en consonancia con el del traje.
Calzado:
- Zapato bajo del mismo color que el traje, con adorno
de borlas rojas en el empeine.
Tocado:
- Gorro en forma de casquete con fondo rojo o verde
y reborde de terciopelo de los mismos colores, pero invertidos.
ASPECTOS SOCIO-CULTURALES
Fecha en que se utiliza:
- Domingo de Pentecostés.
-
Contexto en el que se utiliza:
- Ante el santuario de la Virgen de la Hoz, ejecutando
las danzas, después de celebrarse la misa, y en la representación
de una loa.
Personas que lo utilizan:
- Los ocho danzantes y el “capitán”.
Propiedad del traje:
- Pertenecen a la Hermandad de la Virgen de la Hoz,
que lo presta a cada danznate para la ocasión.
Cambios producidos en la actualidad:
- El etnólogo Aaragonés Subero cita una
noticia del siglo XVI, en donde se describe el traje, con jubón
azul, falda roja, corta y medias blancas. En la fotografía que
presenta en su libro las medias y los zapatos son negros y el “capitán”
lleva gorgera.
ASPECTOS SOCIALES DE LA ‘DANZA’
Contexto en el que se interpreta:
- A las puertas del santuario de la Virgen de la Hoz,
a donde se acude en romería. Después de la misa se representa
una loa que enlaza con las danzas mediante la presentación de
los danzantes a la Virgen y las alabanzas que cada uno le ofrece.
Intérpretes:
- Ocho danzantes –más un capitán-
pertenecientes a la Hermandad de la Virgen de la Hoz. Siempre son varones,
indistintamente mozos o casados, que bailan por un ofrecimiento hecho
a la Virgen.
Transmisión y aprendizaje:
- Transmisión por observación y mediante
ensayos dirigidos por el “capitán” (danzante de más
edad y durante muchos años consecutivos), durante varias semanas
antes de la fiesta.
Cambios experimentados en la actualidad:
- Antes solían danzar los quintos y se renovaban
los danzantes con mayor fluidez que en la actualidad. El mayor cambio
se llevó a cabo en el instrumento que acompaña la danza;
durante años fue una banda –con saxofón, clarinete,
batería- y éste año se introdujo, por primera vez
en muchos años, la dulzaina que sustituía al clarinete,
bien solo o acompañado del tambor.
Observaciones:
- Si entre los hermanos de la Virgen de la Hoz se ofrecían
más de ocho varones, danzaban los que habían hecho la
solicitud con anterioridad (al capitán o a los hermanos mayores).
En alguna ocasión se llegó a danzar con 16 personas. Hace
unos años empezaron a bailar los chicos a los doce años,
danzando durante cuatro o cinco y al final ofrecían la “vara
de la cadena” a la Virgen. Actualmente danzan personas más
mayores y se observa una cierta tradición familiar.
- A principios de siglo la fiesta se celebraba el ocho de septiembre.
Aragonés Subero cita, según el cronista Claro Abánades,
la fecha de 1585 como año en el que ya actuaban los danzantes
ese día. Durante algunos años, hasta la guerra civil,
vinieron danzantes de Odón (Teruel) a bailar a la Virgen el día
de Pentecostés y cuando dejaron de hacerlo, se tomó esta
fecha en Molina.
- Aragonés Subero indica que el paloteo cuenta con 28 partes
o figuras, seis de las cuales conservan texto religioso. Algunos de
sus nombres son: alto, bajo, cruz, hilera, columna, arco, paseíllo...,
acabando con el denominado “cadena”, en que se utiliza una
vara realizada por cada danzante con la que forman una plataforma sobre
la que se levanta al ángel que ha aparecido en la loa.
- Nos presenta, el mismo autor, un dato obtenido de un documento del
siglo XVI en el que se dice que los danzantes se acompañaban
de dulzaineros y tamborileros.