Es un castillo señorial tardío cuya planta forma un
cuadrilátero irregular con torres cuadradas en los ángulos, de edificación
de mampuesto muy regular. Sobresale su torre del homenaje, siendo ésta
según el célebre cronista Provincial Dr. Layna Serrano, “la más bella
de las conservadas en los desmochados castillos de la provincia”. Se
compone de cinco plantas con escalera y escudos de los Estúñiga al exterior.
Es de planta cuadrada y con escaragüaitas, que son pequeños torreones
cilíndricos que nacen en la última planta. En la tercera planta hay
que resaltar la chimenea, que tiene 10 metros de lado y 20 de altura.
La planta baja guarda dos saeteras, en la primera dos ventanas con alfiz
enmarcando el escudo, un gran ventanal en la tercera y pequeña ventana
geminada en la cuarta, que se cubre con bóveda de cañón de sillería.
También son dignos de mención las murallas y los fosos. El título de
condes de Galve, que hoy ostentan los Reyes de España, fue a parar –igual
que la fortaleza- a la familia de la duquesa de Alba. Después lo cedieron
al Estado y éste se deshizo de él mediante subasta pública en 1972,
adjudicado por 1.400.000 pesetas. Hoy sigue siendo propiedad privada
y está sumido en un proceso galopante y vergonzoso de degradación, sin
encontrar amparo en la administración local ni estatal.
El castillo de Galve, pese a todo, está considerado
uno de los monumentos de mayor valor histórico de la zona. Su riqueza
arquitectónica y su posición geográfica, dominante del valle del Sorbe
y de la sierra Pela, lo convierten en un símbolo indiscutible de la
comarca serrana.
La villa de Galve llegó a ser enclave de gran relevancia
en los siglos XV y XVI, y prueba de ello es que a pesar de encontrarse
bajo la tutela de su señor feudal, el conde de Estúñiga, logró personalidad
jurídica, como lo demuestran los dos rollos -las picotas góticas- en
las que se simbolizaba el poder jurídico. Una de ellas, muy simple,
se sitúa en el Parque Infantil, si bien antes estaba ubicada en la loma
que se levanta a la salida del pueblo hacia Condemios, dando acceso
al paraje conocido como “El Omano”. La otra picota, levantada en medio
de la plaza Mayor, ha quedado finalmente al lado del Ayuntamiento. Se
trata de una gruesa columna de unos 4 metros, apoyada sobre doble pedestal
y rematada por un pináculo del que salen en cruceta cuatro brazos. Es
probable que de estas bocas se colgaran las argollas a las que eran
encadenados los reos de haber violado la jurisdicción del conde de Galve.
La plaza Mayor o del Ayuntamiento se muestra elegante,
coqueta, de un acentuado corte clásico castellano. El visitante contempla
en este punto la fuente antigua de cuatro caños, la mencionada picota
gótica, además de la Casa Consistorial, con sus tradicionales soportales.
Se trata de un conjunto urbano muy característico en la tierra de Castilla.
También desde este punto se divisa una estampa bella del castillo de
los Estúñiga, guiando la vista a la calle Iglesia Vieja, el mismo sitio
por donde se cuela el sol rojizo en los atardeceres típicos de esta
tierra.
Uno de los aspectos más interesantes del patrimonio
galvito son las ermitas, tres en total, situadas todas ellas en los
alrededores del pueblo. Reciben el nombre de la Soledad, San Antón y
la Virgen del Pinar, siendo ésta la más interesante.
ERMITA DE SAN ANTÓN o SAN ANTONIO
ABAD
Situación: En el antiguo camino de Condemios de Arriba,
al lado del paraje “El Omano”.
Acceso: El camino parte desde la ermita de la Virgen
de la Soledad, desde este lugar podemos observar la ermita que nos ocupa.
Descripción: Es una pequeña ermita de planta cuadrada
con cuatro contrafuertes en cada una de las esquinas de la ermita. En
el muro norte se encuentra ubicada la entrada al interior del edificio
con un pequeño atrio sujeto por dos paredes de piedra y semicerrado.
La puerta de acceso a la ermita es de arco de piedra semicircular.
Fiestas y romerías: Aún hoy se sigue celebrando la
festividad de San Antón, el día 17 de enero, con la bendición de los
animales en la puerta de la ermita, siempre y cuando el tiempo lo permita.
ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DEL PINAR
Situación: Al sur del caserío, en la carretera CM-1001.
Acceso: Se llega a la ermita tras recorrer algo
menos de un kilómetro siguiendo por la carretera
CM-1001 y que está perfectamente indicada.
Descripción: Es una ermita de amplias proporciones, de planta
alargada y con dos cuerpos; el primero de ellos
tiene el acceso a la ermita que consta de un sencillo
y pequeño atrio sujeto por dos columnas de piedra.
La puerta es así mismo muy sencilla con arco de
piedra semicircular. En el interior se conserva
una talla de Nuestra Señora del Pinar, patrona
de la villa.
Fiestas y romerías: En la fiesta, que se celebra el tercer fin de
semana del mes de agosto, actúan ocho danzantes
que, acompañados de zarragón y músicos dulzaineros,
ejecutan diversas danzas vistosas, entre las
que destaca la denominada “el Castillo”, en
que, alzados unos sobre otros, los danzantes
forman una torre humana que culmina con uno
de ellos puesto hacia abajo.
ERMITA DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD
Situación: En la parte alta del pueblo y en el lado
nordeste del caserío.
Descripción: La ermita es de planta cuadrada con cuatro
contrafuertes en cada una de las esquinas de la ermita. Tuvo un pequeño
atrio sujeto por tres columnas de piedra de los que solo quedan unos
restos. Sobre el muro de mediodía se encuentran el acceso a la ermita
con doble puerta de arco semicircular separadas por una columna y sobre
ésta se encuentra grabada la fecha de 1572, año en que la ermita fue
edificada.

El encanto de Galve no reside únicamente en el castillo;
radica también en su atractivo conjunto urbano y rural. Galve es una
población de cierta entidad que aguarda al visitante con sus renovadas
casas de sólida arquitectura, alejada de las lajas de pizarra negra
que proliferan en núcleos del contorno. Denotan este tipo de edificaciones
la sobriedad social y económica del pueblo, sin duda, cimentada en su
pasado extraordinario, dada su lejanía de los principales caminos del
mundo. Dinteles empedrados, representaciones iconográficas y fechas
inscritas en la piedra tallada, se pueden encontrar en algunas fachadas
del pueblo, y también en la deformada portada de la Iglesia Parroquial.
El nacimiento del río Sorbe se encuentra en el término
municipal de Galve. Su acceso es difícil, ya que se encuentra en un
paraje escondido a las afueras del pueblo, un lugar casi olvidado y
muy poco transitado, ni siquiera, por los propios lugareños. El nacimiento
del Sorbe se sitúa en el paraje de la Dehesa, en la margen izquierda
del caminillo de polvo y tierra que conduce de Galve a Campisábalos.
Éste se puede tomar al sur del pueblo, en sentido del castillo medieval
y el cementerio municipal.
Se accede a él por la carretera local que lleva a Cantalojas
(CM-1001). Hay que desviarse a la izquierda, después de pasar el Rejal,
en el llamado puente de Valdillón, un diminuto puentecillo muy estrecho
que el viajero observa sin problemas. Desde allí, a escasos minutos,
se puede acceder a todo un conjunto natural frondoso, en el que se puede
contemplar la serenidad de la naturaleza circundante y la profundidad
del pozo Mingón, que añade atractivo al lugar. Es un lugar único para
reposar durante un buen rato y olvidarse de los agobios. Merece la pena
encontrar este lugar por la sorpresa que produce su belleza.
En plena sierra del Ocejón, centro de la ruta de la
Arquitectura Negra, cruce caminos de tierra y valles profundos
en los que todavía abunda la naturaleza virgen, el río Sorbe sigue su
cauce después de abandonar su cuna en Galve, rumbo a la Campiña y su
defunción en aguas del Henares. Carlos de Hita, prestigioso periodista
especializado en temas de Ecología y Medio Ambiente, ha escrito mucho
sobre el curso alto del río Sorbe: “laderas, cantiles, río y riberas...,
a partir de la pista que sale en cuña a la izquierda de la carretera
de Valverde a Umbralejo, unos 200 m después de cruzar el río por un
puente”.
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Una de las cualidades que ostenta la villa de Galve
es su ubicación geográfica, ya que se encuentra asentada en un cruce
natural de caminos en la Transierra de Guadalajara. Por ello, pese a
su cercanía al macizo de Ayllón y al monte del Ocejón, su situación
exacta es el norte de la sierra del Alto Rey, muchos de cuyos pueblos,
entre ellos Galve, llevan buena fama por la producción de su incipiente
industria maderera. Todo ello, obviamente, surge gracias a las ingentes
masas de pinar que poseen en sus tierras. Miles de pinos silvestres
(Pinus sylvestris) y otros resineros (Pinus pinaster) de repoblación,
acechan la vista de visitantes y lugareños a poco que se salga del casco
urbano. En el pinar de Galve, al que se puede acceder muy fácilmente
desde la carretera de Cogolludo (CM-1001), recomendamos la visita a
la fuente del Corzo, un enclave casi paradisíaco en el que se pueden
admirar pinos de 30 m de altura, las cunas de los jabalís que por la
noche todavía jalonan la zona, los enebros (Juniperus) o diferentes
plantas silvestres. Un lugar, en fin, digno de descubrir en medio de
la sierra norte guadalajareña.

| 10.HAYEDO DE TEJERA NEGRA |
|
El Parque del Hayedo de La Tejera Negra, declarado
Parque Natural en 1978, es un pequeño enclave de unas 1600 Ha. que se
extiende en la vertiente meridional de la sierra principal de Ayllón
y que ocupa las cabeceras de los ríos Zarzas y Lillas, en eltérmino
municipal de Cantalojas. Contiene un alto interés ecológico y paisajístico
y, en los últimos tiempos, se ha convertido en uno de los mayores atractivos
turísticos de la zona norte de la provincia de Guadalajara. La época
en que recibe más visitas es en otoño, teniendo que concertar día y
hora previamente en la Delegación de Agricultura de la Junta de Castilla-La
Mancha (949 885300).
| 11.RUTA DEL ROMÁNICO RURAL |
|
La ruta del Románico rural es uno de los destinos más
frecuentados, no sólo de la sierra, sino de Guadalajara entera. Discurre
por la zona norte, entre Sigüenza y Galve de Sorbe, o viceversa, si
bien se pueden establecer múltiples recorridos dentro del itinerario
general de la ruta. Aparte de las iglesias románicas de la tierra de
Sigüenza, los enclaves más destacados son los templos de Atienza y las
iglesias de Albendiego, Campisábalos y Villacadima. La influencia del
cristianismo en la meseta castellano en el siglo XII se tradujo en un
tipo de arquitectura en consonancia. La mayoría son templos austeros,
de poca ornamentación y de reducidas dimensiones. En las iglesias de
Albendiego y Villacadima se observa el influjo mudéjar derivado de la
introducción de elementos propios del arte islámico, arcos polilobulados
y celosías.

| 12.RUTA DE LA ARQUITECTURA NEGRA |
|
Se denomina arquitectura negra al conjunto de edificaciones
de la sierra del Ocejón y de otras zonas de la provincia de Segovia
y de Madrid, construidas con lajas de pizarra de color negruzco. Además
de un regalo para nuestros ojos, la arquitectura negra constituye la
simbiosis perfecta entre el hombre y el medio que le rodea. La cultura
local y la naturaleza del entorno se funden en la estética y las formas
socioculturales del macizo de Ayllón. La arquitectura es la forma más
expresiva de una clase de ordenación de la vida que atañe a todos los
ámbitos culturales. Sin entrar en mayores disquisiciones sobre los diversos
rasgos que caracterizan a este tipo de construcción, diremos que sus
máximos exponentes son Valverde los Arroyos, Majaelrayo, Peñalba de
la Sierra, La Vereda, Matallana y todos los pueblos de la zona de Campillo
de Ranas.
