El Zarragón es el botarga de los danzantes de
Galve. Lidera al grupo, va provisto de estacas, y no de palos, pide
la voluntad a los lugareños y a los forasteros, anima la fiesta,
pega saltos, correrías y, además, va vestido de forma
diferente a los danzantes. Se compone de camisa blanca de algodón,
faja ancha, negra, colocada alrededor de la cintura, chaleco negro de
pana lisa y chaqueta corta, de tela estampada en colores vivos, con
solapas pequeñas, entallada, con un corte horizontal en la cintura
del que salen los faldones terminados en pico, que llegan hasta las
corvas. Los chiquillos y no tan pequeños juegan a darle tirones
de los faldones.
Desde la cintura para abajo, pantalón de la
misma tela que la chaqueta, de hechura semejante al de los danzantes,
pero con un pequeño volante en la boca de cada pernera, que termina
en picos (en lugar de la puntilla de los danzantes). Cubriendo los pies
utiliza medias de lana negra (de las usadas por las mujeres). El calzado
consta de alpargatas de esparto atadas con cinturas negras, iguales
a las de los danzantes. Por último, el tocado está compuesto
de gorro de distinta tela que el pantalón y la chaqueta, ajustado
a la cabeza, del que pende una borla amarilla. El gorro acentúa
la diferencia de este característico personaje con el resto de
los danzantes.
