Antaño los danzantes mayores enseñaban
a los jóvenes. Había ensayos desde unos ocho días
antes de la fiesta (esto variaba en relación con el número
de danzantes nuevos). Se realizaban por la noche, cuando regresaban
del trabajo. Los niños se juntaban para verles e ir aprendiendo.
De este modo, la continuación de la tradición estaba garantizada,
ya que en Galve de Sorbe existían tres o cuatro grupos de danzantes
pertenecientes a diferentes generaciones. Todos aprendían las
danzas y a medida que el tiempo transcurría, se producía
el relevo generacional correspondiente.
En la actualidad, y tras la recuperación de
esta ancestral fiesta después de muchos años sin celebrarse,
el grupo está formado por jóvenes con ascendencia galvita
que han aprendido por las enseñanzas, fundamentalmente, de dos
antiguos danzantes, Pascual Gordo Montero y José Herrero Montero,
Pascualín y Pepe, contando esporádicamente con la colaboración
de otros antiguos danzantes o gentes de la localidad.
Los ensayos previos al día de actuación
se realizan desde tres semanas antes de la fiesta, cada noche, en la
sala de actos de la Casa Consistorial o en los salones del Centro Social
de Galve. En los últimos años, y gracias a la incorporación
de los jóvenes, se ha notado una mayor afluencia de juventud
a los ensayos.
